Creo que, cuando un niño crece en el útero materno, sueña lo mismo que la madre y que todas las imágenes del inconsciente materno y del inconsciente familiar pueden grabarse en la memoria del bebé antes de nacer”

-ANNE ANCELIN SHÜTZENBERGER.

El Proyecto Sentido es la información inconsciente que hemos recibido, es lo que nuestros padres pensaron y desearon inconscientemente en el momento de la concepción, y que permanece vinculado a nuestras vidas hasta que somos conscientes, lo reconocemos y nos liberamos.

 

Nos preguntamos:

¿Cómo estaban nuestros padres a nivel emocional durante la concepción y qué ocurrió en el seno de la familia durante nuestra gestación?

Cuando un niño está en el vientre de su madre, vive los estados emocionales de ella. No existe una separación entre la madre y el niño.

La edad cronológica de la formación neurofisiológica del bebé es hasta los tres años aproximadamente, hasta entonces el yo del niño es igual al yo de la mamá.

Los niños no nos ponen nerviosos, ellos son el espejo en el cual debemos ver nuestro nerviosismo. Los niños son el reflejo de la familia y muchas veces son reparadores de cargas transgeneracionales.

 

No se trata de entrar en la culpabilidad, sino de saber y tener conciencia de todo lo que podemos hacer por los hijos, si queremos que estén bien, debemos cuidar nuestras emociones y sentimientos. Los hijos son espejos de lo que rodea a la familia.

Parece increíble, pero si reflexionamos y tomamos conciencia de que la realidad de todas las cosas es la unidad, comprenderemos que hay una unidad bebé-mamá.

El bebé siente como propio lo que le sucede a mamá: sus alegrías, sus tristezas, sus preocupaciones, y lo mas importante aquello “no dicho”, lo “no expresado”. A esto le llamamos Proyecto Sentido (P/S).

 

Muchos malestares o disfunciones, se encuentran programados en esta etapa de la vida. A nivel racional no es fácil de comprender, pero a nivel inconsciente está claro, el Inconsciente Biológico es inocente, repite las pautas y programas que se instauran en esta etapa tan crítica y fundamental.

El P/S es una oportunidad de corregir unos errores que, de no somatizarse en lo físico, no tendrían fin. Carl G. Jung nos diría que el hijo muestra la sombra de sus padres y de sus ancestros y que lo hace a través de disfunciones físicas.

La sombra se refiere a las partes desconocidas de nuestra psique, pero también a las partes desconocidas del mundo espiritual. Cuando el bebé está enfermo está mostrando una parte de la sombra de la madre, luego a medida que va creciendo, va creando otras relaciones o vínculos con el papá, con el hermano, etc.

 

Al trabajar con el Proyecto Sentido, ocurre algo mágico: cuando la madre toma conciencia de todo el problema, el niño presenta una mejoría prácticamente instantánea. Las cosas se resuelven solas, porque nuestro inconsciente lucha por salir y expresarse, y cuando lo hace, desconecta los programas. Nuestro inconsciente quiere emplear toda la energía para vivir, y no para expresar lo “no resuelto” y “lo no dicho”.

 

De alguna manera, los proyectos de nuestros padres nos determinan. Pero esta determinación puede ser una suerte, porque lo que se transmite son soluciones de supervivencia, programas de éxito. Ahora bien, si el P/S puede ser un valor, una solución de supervivencia, también puede ser limitante.

 

El hijo es la solución a los problemas, deseos, conflictos de los padres. Heredamos siempre alguna cosa: secretos familiares ,un recuerdo o una historia. Hay algunos buenos, otros menos buenos, menos adaptados.

Hay un Proyecto Sentido que está allí. Una vez que tomamos consciencia de él, somos libres de guardarlo o eliminarlo.

Algunos vienen a la tierra para obedecer a su madre,

Otros para complacer a papá

…y otros para disfrutar de la vida. (Marc Fréchet)